
El principio 90 / 10.
[Editorial]
Estimados amigos:
En esta ocasión quiero compartir con ustedes un principio que considero muy valioso, pero sobre todo extremadamente aplicable en nuestra cotidianeidad en las ventas.
Stephen Covey, creador de este principio, es el fundador de lo que anteriormente se denominaba «Covey Leadership Center», (Centro de Liderazgo Covey) en Salt Lake City, Utah, institución que luego fue adquirida por FranklinQuest, en mayo de 1997 convirtiéndose en «Franklin Covey Company», ofreciendo servicios profesionales a nivel mundial especializados en el conocimiento: comercializar cursos y seminarios de entrenamiento para la gestión de negocios, herramientas para aumentar la productividad, así como el manejo del tiempo, tanto para individuos como organizaciones.
¿Cuál es este Principio?
El 10% de la vida está relacionado con lo que te pasa, el 90% de la vida está relacionado por lo forma en la que reaccionas.
¿Qué quiere decir esto?
Nosotros realmente no tenemos control sobre el 10% de lo que nos sucede. No podemos evitar que el carro se descomponga, que el camión no pase o llegue tarde, lo cual tirará por la borda todo nuestro plan. Un automovilista puede obstaculizarnos en el tráfico. No tenemos control sobre este 10%. El otro 90% es diferente, cada uno de nosotros determina el otro 90%.
¿Cómo?... Con nuestra reacción.
No se puede controlar el semáforo en rojo, pero sí se puede controlar nuestra reacción. Usemos un ejemplo...
Estás desayunando con tu familia a punto de salir para tu mesa de hospitalidad. Tu hija tira una taza de café y mancha tu uniforme. Tú no tienes control sobre lo que acaba de pasar. Lo siguiente será determinado por tu reacción: si maldices, regañas severamente a tu hija por que te tiró la taza encima. Ella, por supuesto, rompe en llanto. Después de regañarla, volteas a tu esposa y la criticas por colocar la taza demasiado cerca de la orilla de la mesa. Y así comienza una batalla verbal. Tú, enojado, vociferas mientras te cambias la camisa. Cuando bajas encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando y luchando para terminar su desayuno e ir a la escuela.
Tu esposa debe salir inmediatamente para el trabajo, tu te apresuras al carro y llevas a tu hija a la escuela. Debido a que ya estas atrasado, manejas a exceso de velocidad. Tienes la mala suerte de estar en el camino de un patrullero que te detiene. Después de 15 minutos de retraso y de una infracción de mil pesos llegas a la escuela. Tu hija corre sin decirte adiós. Después de llegar a tu mesa 20 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó la cuponera. Tu día empezó terrible… y parece que se pondrá cada vez peor. Ansías que termine y por fin volver a tu casa.
Cuando llegas a tu casa, encuentras un pequeño distanciamiento en la relación con tu esposa y tu hija, todo debido a tu reacción matutina.
¿Por qué tuviste un mal día?
A)
¿El café lo causó?
B) ¿Tu hija lo causó?
C) ¿El policía lo causó?
D) ¿Tú lo causaste?
Obviamente, la respuesta es la opción “D”.Tú no tenías control sobre lo que pasó con el café. Esa reacción tras los segundos del accidente del café fue lo que causó tu mal día.
Te presento lo que pudo suceder:
El café te mancha. Tú hija está a punto de llorar. Tú le dices: “está bien, cariño, sólo ten más cuidado la próxima vez”. Después de tomar una camisa nueva y tu cuponera, regresas y ves a través de la ventana a tu hija tomando el autobús. Ella voltea y te dice adiós con la mano.
¿Notas la diferencia?
Dos escenarios diferentes. Ambos empezaron igual. Ambos terminaron diferente. ¿Por qué?
No tuviste control sobre el 10% de lo que sucede. El otro 90% se determinó por tu reacción.
Aquí están algunas formas de aplicar el Principio 90/10:
Si alguien te dice algo negativo acerca de ti, no lo tomes muy a pecho. Deja que el ataque caiga como el agua sobre el aceite. No dejes que los comentarios negativos te afecten.
Reacciona apropiadamente y no arruinará tu día. Una reacción equivocada podría resultar en la pérdida de un amigo, ser despedido, vivir estresado, etc.
¿Cómo reaccionar si alguien te interrumpe en el tráfico?, ¿explotas?, ¿golpeas el volante? (a un amigo mío se le desprendió el volante), ¿maldices?, ¿te sube la presión? ¿a quién le preocupa que llegues 10 segundos tarde al trabajo?
Recuerda el Principio 90/10 y pon las cosas en perspectiva. Ahora conoces el Principio 90/10. Aplícalo y verás los resultados. Disfruta...
Atentamente
Alfonso Fernández Gallaga
Dirección Comercial
Delphinus
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