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por Dulce Cárdenas
El Súper Rep Mario Foster |
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Galería de este suceso
Sé que muchos de ustedes tendrán varias historias que contar sobre las labores titánicas que se realizaron durante el huracán Wilma en octubre del 2005, y también sé que uno que otro fue hasta héroe. Si recordamos un poco la historia parecería de ciencia-ficción: durante 36 brutales horas, un huracán de categoría cuatro —con vientos de más 130 millas por hora y con un inmenso ojo que se mantuvo durante 9 horas a menos de 30 km de Cancún— destruyó casi todo a su paso con vientos mantenidos entre 194 y 157 km/hrs. Para conocer una de estas historias, toca el turno a nuestro amigo Mario Foster, representante de First Choice, nuestro Súper Rep.
En aquél entonces, Mario trabajaba para una cuenta de nombre Cosmos Holidays (era una cuenta de ingleses que operaba Best Day) y tenía a casi 50 pasajeros del Riu Caribe que fueron trasladados al alberge del colegio La Salle, cabe mencionar que este refugio era destinado para toda la gente de los hoteles Riu (ya podrán imaginarse cómo estaban de llenos). La anécdota comienza cuando, ya después de haber pasado el huracán, había que esperar a que los niveles del agua bajaran un poco. Cosmos Holidays necesitaba sacar a sus pasajeros de Cancún, al igual que muchos tour operadores, ya que las condiciones en las que se encontraban (sin agua, sin luz, sin comida) no eran las mejores.
Para esta gran empresa le asignaron a Mario que saliera del refugio en un autobús con 47 pasajeros con destino al aeropuerto de la ciudad de Mérida (ya que el aeropuerto de Cancún quedó prácticamente destrozado). Antes de llegar a su destino final tenía que realizar una escala en Playa del Carmen para recoger a otros pasajeros y reunirse con sus demás compañeros para salir en convoy.
Tardaron 3 horas en llegar a Playa del Carmen, el tránsito era muy lento en Puerto Morelos y aún había agua en algunas partes de la carretera. Al llegar a Playa del Carmen pasaron al Riu Tequila a recoger a unos pasajeros, pero cuál fue la sorpresa de Mario al ver que los hoteles en Playacar se encontraban en buenas condiciones y que los daños eran menores. Al ver esto, él sabía que la gente que traía a bordo del autobús llevaba casi 24 horas sin comer nada, así que, como todo un súper héroe, se bajó a hablar con el gerente del Hotel y le comentó la situación: que era gente del Riu, que venían de Cancún y que si era posible que bajaran a comer algo porque la tirada era hasta Mérida y no sabía en qué condiciones se encontraría el resto del camino. El gerente aceptó y montó un buffet especial para la gente del autobús. Durante 30 minutos tuvieron la oportunidad de beber, comer y utilizar las instalaciones. Basta agregar que la gente que venía en el autobús agradeció infinitamente a Mario y al gerente del hotel.
Para la gente que vivió el huracán en Cancún, llegar al Riu Tequila fue como encontrar un oasis en medio del desierto. Trascurridos los 30 minutos, Mario tenía que reunirse con el resto del equipo de Cosmos Holidays para emprender un viaje de casi once horas con destino a Mérida, pero esa es otra historia.
Seguramente así como nuestro amigo Mario, muchos otros tendrán grandes anécdotas que contar. Lo más importante es el compromiso que el representante tiene para asistir a su cliente o huésped, eso es invaluable y nos hace ser uno de los destinos más cálidos en cuestión hospitalaria. Aquí va un merecido reconocimiento a esos reps que se comprometen con su trabajo, que lo disfrutan y que dan lo mejor de ellos hasta en las peores situaciones.
Gracias Mario por compartir esta anécdota con nosotros.
Les mando muchos besos y la mejor de las vibras para este nuevo 2008.
Galería de este suceso
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